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El doctor Silvio Chirife aseguró a una radio capitalina que en la señora que quiso hacerse pasar por arriero para casarse el sábado pasado es mujer. Kuñante voi, dijo el profesional, quien contó que le palpó y no encontró el asunto característico de los tipos. ¡Péa katu!
“No me consta mediante el examen, la presencia de órgano sexual masculino”, dijo ayer tajantemente el doctor Silvio Chirife a la prensa cuando fue consultado sobre el rarófilo caso del casamiento entre dos kuña, según parte poli umía que se levantó acerca de la suspensión de la boda y la detención de la extraña pareja.
El médico, quien acudió el pasado sábado de urgencia ante un pedido de la fiscala Clara Ruiz Díaz, significó que Catalina Vera (el “novio”), no presenta indicios siquiera de masculinidad por lo que existe un gran dilema, ya que la afectada he’i que ella es hermafrodita (tiene órganos sexuales de hombre y mujer).
La pareja conformada por Catalina Vera (un kurepa de unos 40 años) y Blanca Lugo Mendieta, pretendía casarse por la iglesia en la parroquia Virgen del Rosario de Lambaré, pero la historia se cortó abruptamente cuando el médico, antes de la ceremonia, opoko poko y no encontró el asunto del tipo, sino ku otroite (de mujer, entendéa).
Upepete declaró que se trata de una mujer y el mismo pa’i Angel Arévalos dio aviso a la policía del caso. Después de tanta confusión, el doctor Chirife aseguró que en el caso de que exista alguna duda se debe proceder a realizar aipo un examen cromosómico, que determinará si las pruebas físicas son correctas o no. Añadió que en el momento tuvieron que improvisar una inspección como medida de urgencia.
QUEDARON LIBRES
Sin embargo, en la tarde de ayer la ñembo esposa Blanca Lugo declaró a otra radioemisora capitalina que su “ména” es hermafrodita y tiene la parte masculina más desarrollada. “Estamos juntando plata para que se opere, tenemos todos los papeles en regla y esto es obra de su ex pareja que nos quiere hacer daño”, dijo la tembirekose.
Catalina Vera tenía aspecto masculino y presentó un Documento Nacional de Identidad (DNI) argentino con el nombre de Jesús Alejandro Martínez al intentar contraer nupcias con su pareja, también de sexo femenino. Las involucradas fueron detenidas por la policía y liberadas ayer a la tarde por orden del fiscal de la ciudad de Lambaré, José Planás.
“Yo soy un hombre”
Jesús Martínez, visiblemente molesto ante las consultas de la prensa, he’i que todo el escándalo que se armó fue por culpa de su ex concubina y aseguró que es hombre.
“Acá hubo malas intenciones de una persona que fue mi ex pareja. Apunto hacia ella, pues es la única interesada en estropear todo. Ella siempre me decía que el día que yo la deje, me iba a hacer un escándalo en cualquier lado y cumplió su promesa”, he’i el “novio”.
“Pero ya se aclaró todo, yo soy hombre. No tengo porqué esconder la cara. Ojalá nadie pase por lo que yo pasé, soy hombre”, señaló igualmente.
Consultado entonces por qué se dijo que era mujer, he’i que todo fue invento del Popu. E’a
Pero todo lo publicado se ajusta a documentos y entrevistas. El doctor Silvio Chirife inspeccionó a Jesús Martínez y constató que efectivamente se trata de una mujer, según el informe 99 de la Comisaría 4º Central, de fecha 14 de junio, información confirmada por la fiscala Clara Ruiz Díaz.
“Cambió de jovencita”
El fiscal José Planás dijo ayer que “el novio” fue registrado como mujer hasta que a los 14 o 16 años y que luego cambió al nombre de hombre, que actualmente aparece en su documento de identidad.
“Hasta los 14 o 16 años llevaba nombre de mujer, después cambió al nombre de varón que tiene y con su DNI realizaba varios actos jurídicos propios de una persona”, omombe’u el fiscal.
Agregó que el caso va más allá de lo jurídico y que a su criterio se trata de un caso de hermafroditismo.
¿Revisarán a novios?
El pa’i Angel Arévalos laló ayer en colores contra el intento de las dos mujeres de casarse por la iglesia católica, y por querer utilizarle a él y a la parroquia Virgen del Rosario para ndaje bendecir upépe la unión en santo sacramento.
“Esto es una advertencia para nosotros que estamos en cuestiones religiosas, en el sentido de que deberíamos poner a prueba a las parejas para que no les pase lo que estuvo a punto de pasarme a mí”, sostuvo el pa’i.
Incluso he’i (mitad en serio y mitad en broma), que hoy día habría que palparle mba’e a los futuros esposos, ya que fue muy jodido pasar por una situación así.
“Hay que asegurarse de algún modo”, dijo el sacerdote devoto de la Divina Misericordia, sorprendido ante este caso que él mismo denunció a la poli en la noche del sábado.